• Paula Lopez Garcia

“Nunca he vivido esto en mis 36 años trabajando para la misma empresa”

Actualizado: abr 19

Josefina Ortiz, encargada de producción en una fábrica textil, reconoce sentirse perdida ante el ERTE en el que ha entrado, a causa de la covid-19, la empresa donde ha trabajado tantos años

Josefina Ortiz, en el balcón de su domicilio, la semana pasada. (Laura García Ortiz)

LAURA GARCÍA ORTIZ, estudiante de tercero de Periodismo


Dedicar toda tu experiencia laboral centrado en una misma empresa puede generar comodidad, pero también puede causar incertidumbre cuando ocurre algo inesperado, como una crisis sanitaria y económica a nivel mundial. Eso mismo le ha ocurrido a Josefina Ortiz, que entró con 17 años en Rizaal, una fábrica de Sabadell de creación y comercialización de tejidos termoadhesivos. A sus 52 años, sigue siendo empleada de la compañía y nunca ha tenido que experimentar lo que es estar en el paro o entrar en un ERTE, o por lo menos hasta ahora.


Todo paralizado

Antes de la crisis impulsada por el coronavirus, las ventas de la empresa ya iban descendiendo. “El sector de las mercerías en España no tiene relevo generacional y al jefe le es imposible costear nuestras nóminas con normalidad. La empresa es pequeña y si no está obteniendo beneficios no nos puede pagar como si nada”, explica Josefina, que confiesa que los clientes han aplazado los pagos y que los encargos están retenidos en la fábrica o en las agencias de reparto.


Rizaal trabaja para muchas compañías nacionales e internacionales, como El Corte Inglés o Güttermann, y depende totalmente de esos pedidos. Es por ese motivo que se ha embarcado en un ERTE que aún está en tramitación. Si se acepta, tendría inicio desde el 1 de abril, con carácter retroactivo, hasta el 30 de junio.


Detrás de cada expediente

Josefina tiene la esperanza de una interrupción del ERTE y de volver antes si el estado actual mejora. “Yo todavía me puedo considerar afortunada, mi marido sigue trabajando en una fábrica que confecciona plásticos para farmacéuticas y hospitales. Al final nos aseguramos la continuidad de un sueldo en casa”, pero dice que no todo es igual para algunos compañeros del trabajo, que se encuentran en situaciones más complicadas. “Detrás de cada ERTE hay familias con algún familiar contagiado o con problemas económicos muy duros”.

Una preocupación generalizada

El personal se reunió hasta dos veces antes de firmar el ERTE. Se planteó lo que estaba ocurriendo y se llegó a la conclusión de que continuar no era viable. Todos firmaron por el bien común de la fábrica, a pesar de la preocupación generalizada que había, según Josefina. “Me encuentro en un momento de desconcierto, nunca he vivido esto en mis 36 años trabajando para la misma empresa”.


Como los empleados de Rizaal, son muchos los afectados por un ERTE en España, que ya sobrepasan los 2 millones de personas al haber más de 270.000 empresas con los trámites de suspensión de empleo iniciados. Asimismo, la situación no parece que de momento vaya a mejorar, y es que el FMI ha pronosticado una caída del PIB español del 8% y subida del paro del 20,8%.

HEBES WEB-04.png

HEBES MEDIA 2019

Universitat Autònoma de Barcelona

Qui som

  • Twitter Icono blanco
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono de Instagram
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now