Júlia Gilabert, 20

DEPORTE

PERIODO

CIUDAD

Salto de trampolín

2002-2014

Barcelona

Corre por sus venas sangre de deportista desde antes de nacer. Sus padres eran atletas y su hermana mayor ya practicaba saltos de trampolín cuando ella era una niña. Fue por ese motivo por el que Júlia y su hermana gemela decidieron iniciarse en los saltos a los 4 años.

 

Zambullirse de pleno en una superación diaria le hizo aprender a comprometerse, ser ambiciosa, organizada y responsable. Algunos de los valores que la llevaron a competir a nivel nacional e internacional, llegando a formar parte de la Selección Española Junior. Consiguió una beca en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat donde encontró las mejores condiciones posibles para practicar su deporte. Poco a poco su trabajo iba dando frutos: en 2015 acabó 1ª de España Absoluta y 3ª en el Campeonato Internacional, quedándose a pocas décimas de conseguir la puntuación mínima para el Europeo. Ella misma asegura que “el salto de trampolín es un deporte que implica un ejercicio totalmente psicológico y una lucha constante entre el cuerpo y el miedo”. A 10 metros de altura, esa sensación se apoderaba de Júlia, por muchas veces que hubiera ensayado un salto, combatía día a día sus inseguridades para transformarlas en retos.

"Saltaba para no defraudar a mi familia"

Después de 7 años practicándolo, llegó un punto en el que se dio cuenta de que no saltaba por ella, “lo hacía por no defraudar a mi familia ni desaprovechar el privilegio que me estaba dando el CAR” afirma Júlia. Saltar dejó de compensarla, tenía otras prioridades a nivel personal y emocional. Antes de dar el paso, creía que abandonar sería como tirar la toalla, pero cuando se bajó del último trampolín, se quitó un peso muy grande. “Aprendí a disfrutar de otras cosas y a descubrir qué es lo que realmente me gustaba; gracias a ello conocí el cheerleading acrobático” comenta.

 

Júlia hoy cursa 3º de Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y se está preparando para los próximos Europeos junto a su equipo Thunder Cheerleading. Mientras seguía con los saltos, Júlia nunca tuvo ningún impedimento para compaginar el deporte con sus estudios, gracias al Programa Tutor Esport de la UAB, que ayuda a los deportistas profesionales en caso de ausencias a clase por competición. Pero desde que dejó el deporte de élite, las ayudas han desaparecido: “no tengo ningún tipo de apoyo para justificar mis ausencias y eso me baja la media” critica Júlia. Cree que la universidad tendría que dar ayudas a cualquier  deportista, tal y como hacen en Estados Unidos, donde apuestan más por el deporte universitario, incluso dan becas por ello.

HEBES WEB-04.png

HEBES MEDIA 2019

Universitat Autònoma de Barcelona

Qui som

  • Twitter Icono blanco
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono de Instagram
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now